Un estudio integrado de VPH para el IVDR y la Precalificación de la OMS
Un fabricante global de IVD estaba desarrollando un ensayo point-of-care de PCR multiplex en tiempo real para la detección de ADN de VPH de alto riesgo en el cribado primario del cáncer de cuello uterino. El dispositivo estaba destinado a mercados europeos y africanos, por lo que la evidencia clínica debía respaldar tanto el marcado CE conforme al IVDR como la Precalificación de la OMS. Colaboramos con AML, Laboratorio Nacional de Referencia de VPH de Bélgica y miembro de la WHO HPV LabNet, que cuenta con una amplia experiencia en estudios de validación de VPH. La colaboración con un laboratorio de referencia africano de VPH amplió nuestra estrategia de estudio a un entorno con recursos limitados, apoyando la evaluación del rendimiento del ensayo en distintos entornos geográficos y epidemiológicos.
Desafío
Ambas vías se basan en evidencia clínica, pero la evalúan de forma distinta. El IVDR exige demostrar que el producto funciona según lo declarado para su finalidad prevista y su población. La Precalificación de la OMS añade una perspectiva de salud pública, incluidos entornos donde la infraestructura de cribado y los recursos de laboratorio difieren considerablemente de los de Europa.
Al contrastar ambas con la finalidad prevista surgieron varios desafíos:
- Alinear las declaraciones clínicas y los criterios de valoración entre dos marcos
- Representar el cribado europeo y entornos relevantes de países de ingresos bajos y medios en un solo programa
- Definir criterios de valoración y tamaños muestrales que respondan a ambas estrategias de evidencia
- Seleccionar un comparador y estándar de referencia adecuados, cuando quedan pocos ensayos bien establecidos
- Recoger la diversidad de genotipos y muestras relevante
- Demostrar la usabilidad en entornos con recursos limitados, algo que un estudio de laboratorio por sí solo no puede mostrar
Enfoque
Diseñamos la estrategia de evidencia en torno al acceso al mercado, en lugar de crear estudios separados para cada marco.
01 Partir de la finalidad prevista
Primero definimos el uso previsto, los usuarios, el entorno, el contexto clínico y los tipos de muestra declarados, ya que determinan la evidencia necesaria posteriormente.
02 Mapear requisitos e identificar brechas
Comparamos los requisitos del IVDR con las expectativas actuales de la OMS para identificar dónde podía compartirse la evidencia y dónde se necesitaría evidencia adicional específica.
03 Construir sobre un marco científico común
La OMS utiliza una evaluación independiente frente a los criterios de Meijer como componente de evaluación del rendimiento para las pruebas de ácidos nucleicos de VPH. Para el IVDR, estos criterios ofrecen una referencia relevante para la evaluación del estado de la técnica y la validación clínica.
04 Seleccionar la red de laboratorios de referencia adecuada
Colaboramos con AML, Laboratorio Nacional de Referencia de VPH de Bélgica y miembro de la WHO HPV LabNet, con experiencia en evaluaciones basadas en Meijer. Su colaboración con el laboratorio de referencia de VPH de Kenia extendió la estrategia a un entorno africano.
Una estrategia de evidencia, tres componentes complementarios
Los criterios de Meijer constituyen la base científica común. Un estudio central de precisión clínica se complementa con pruebas de reproducibilidad en AML y en un laboratorio de referencia africano, y con un estudio de usabilidad sobre el terreno con los usuarios declarados en entornos con recursos limitados.

La red de centros cualificados de QbD Group en más de 25 países de Europa y África permitió asignar cada componente al centro adecuado.
Resultados
Una estrategia de evidencia clínica, dos vías regulatorias.
La estrategia se diseñó desde el inicio para respaldar tanto el marcado CE conforme al IVDR como la Precalificación de la OMS, identificando oportunidades para aprovechar la evidencia compartida y abordando los requisitos propios de cada vía mediante actividades adicionales específicas. Este enfoque integrado busca evitar duplicaciones innecesarias en las actividades de estudio clínico, generando a la vez la evidencia que requiere cada vía. Los resultados clínicos y regulatorios se comunicarán cuando estén disponibles.
- Un estudio de precisión clínica basado en Meijer que sirve a ambas vías
- Pruebas de reproducibilidad en Europa y África, que aportan la evidencia geográfica que requiere la OMS
- Un estudio de usabilidad sobre el terreno que aborda flujo de trabajo, formación y viabilidad operativa
- Ambas vías mapeadas desde el inicio, con la finalidad prevista guiando poblaciones, entornos y declaraciones
- Una red reconocida de laboratorios de referencia que respalda la credibilidad científica del enfoque